¿Me envías una llave de tu casa y tu dirección?
Me mudo a tu casa.
A cambio, limpiaré de vez en cuando
y haré alguna labor más, no sé.
¿Te parece rara esta propuesta?
Entonces…
Si eres empresario o tienes un negocio, debería parecerte raro contratar al primero que se ofrezca para que esté en tu negocio.
Y si eres empleado o buscas empleo, debería parecerte raro trabajar en cualquier sitio con tal de que te paguen.
¿No te parece?
Por haber normalizado cosas como estas, en 2026
el 72% de los empleados en España NO se sienten comprometidos con su trabajo y el 18% se siente totalmente desvinculado con su trabajo, lo que deja una cifra de solo el 10% que se siente comprometido.
Empresario:
¿Quieres en tu plantilla a cualquiera?
¿O quieres personas comprometidas, seguras, con voz y que no necesitan palmaditas en la espalda?
Empleado:
¿Quieres trabajar con cualquiera?
¿O quieres un empleo en el que te sientas comprometido y valorado sin palmaditas en la espalda?
Me llamo
Miguel Gomis,
y soy
Formador Empresarial
Desde 2022 trabajo la pasión en equipos laborales, reduciendo su absentismo y rotación, aumentando su compromiso, su entrega y aportando a los negocios un mejor ambiente laboral que se traduce en eficiencia y facturación.
Sin pasión no hay compromiso en el empleado.
Solo una nómina a final de mes para que sigan ahí.
¿Y qué hace un Formador Empresarial?
Diagnostico y transformo cómo la gente se relaciona con su trabajo (empleados, responsables, gerentes y dirección)
La gente que rinde a medias es porque está librando una batalla en su cabeza que no tiene nada que ver con el trabajo en sí. Vienen desmotivados, quemados, quejándose del jefe, de la empresa, del turno — y tú puedes cambiar sueldo, horario, hasta el jefe, que el lunes siguiente la queja es otra. Porque el problema nunca estaba ahí.
Yo no estoy para darles un día de “risas y abrazos” que se evapora al día siguiente. Estoy para entregarles herramientas que les ayuden a distinguir entre lo que pasa de verdad y la historia que se montan encima, Y eso, cuando lo pillan, se nota en cosas que sí te importan a ti: menos rotación, menos absentismos, gente que deja de echarle la culpa a todo lo de fuera y empieza a rendir porque decide hacerlo, no porque se lo mandan.
No es un curso de motivación. Es quitarles la excusa y devolverles la responsabilidad. Y eso, en una empresa, se traduce directamente en resultados.
La gente cree que su curro es una mierda porque el jefe es imbécil, la empresa no vale nada o el trabajo en sí apesta. Y a veces sí, hay cosas objetivamente mal y es mejor irse de ahí. Pero la mayoría del sufrimiento no viene de ahí, viene de la historia que te cuentas sobre eso.
No te daré trucos de productividad ni frases de calendario de Mr. Wonderful. Te haré mirar de frente lo que estás interpretando demasiadas veces como un drama personal cuando en realidad es un hecho neutro al que le has puesto encima toda su carga emocional. Y luego te daré herramientas para separar esas dos cosas — el hecho de la interpretación — para que puedas decidir de otra forma.
Así que si tuviera que resumirlo en una frase: no cambio tu trabajo, cambio cómo te lo cuentas a ti mismo. Y eso, bien hecho, es más que un aumento de sueldo, créeme (es tu salud).
¿Quieres saber más?
Te hablo cada día de mi trabajo y de mi mundo.
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(Si usas Gmail y no recibes el correo de confirmación, revisa las carpetas de “spam”, “notificaciones” y “social”).
Una última cosa
No tengo por qué darte nada a cambio de registrarte,
ya te voy a dar mucho cada día con cada email.
Aun así,
al registrarte recibes:
— Acceso al Formulario de Salud de Negocios. Con este formulario que completas en menos de 5 minutos, recibes el diagnóstico del clima laboral de tu negocio. Además, tienes la posibilidad de compartirlo con varios de tus empleados y supervisores para contrastar tu resultado con la opinión de ellos, recibiéndolo cómodamente por email. Sus respuestas en el formulario serán anónimas.
— Un audio de 6 minutos con la lección sobre gestión emocional que me dio una madre soltera que sacaba adelante a su hijo de 18 meses que puedes llevar a tu negocio.
Todo esto, aplicable a tu negocio y a tu vida
(que es lo mismo).
Así que,
si tienes un negocio, te sirve.
Si trabajas para un negocio, te sirve.

